¿LA REGIÓN CARIBE QUIERE SEGUIR EN GUERRA?

Cecilia López Montaño
Bogotá, Mayo 13 de 2013

 

Las amenazas de muerte a 8 periodistas vallenatos por parte de un grupo que se opone a la restitución de tierras, vuelve a poner sobre la mesa la pregunta: ¿qué será lo que quiere la Región Caribe? Tímida a estado la región frente al proceso de paz, pero ahora, con esta nueva expresión amenazante, queda en evidencia que existen sectores de esta parte del país que no solo prefieren la guerra sino que están dispuestos a hacerla, empezando por amedrentar - y hasta a asesinar - a quienes los denuncien, o a quienes apoyen todo lo que conduzca a la paz.

Definitivamente se requiere que esos "barones de la guerra", denunciados por Gustavo Duncan es su famoso libro bajo ese título, sean acallados por el resto de esa población sana y alegre que vive - y sufre - su opresión en la Región Caribe. Mantener la escandalosa concentración de la tierra, mucha de ella inexplotada, con trabajadores que viven en el siglo 17, y con frecuencia, adquirida con sangre y desplazamiento de por medio, no puede ser el mensaje que los costeños quieren enviar. La pobreza rural del Caribe colombiano es una de las realidades más dolorosas que demuestran la profunda injusticia colombiana.

Pero como si la necesidad de cambiar esta realidad no fuera argumento suficiente, la prueba está en que la mayoría de las víctimas de estos 50 o 60 años de la última guerra del país, son de esta parte de Colombia. ¿Cuántos de nuestros campesinos han caído durante estos años? ¿Cuántas mujeres desplazadas deambulan por el país con sus hijos en busca de una nueva vida que no les llega? La dirigencia de la Costa no puede ser indiferente ante estas realidades que lo único que plantean, es la necesidad de lograr el principio del principio de un acuerdo de paz.  

Como en todas las guerras en Colombia, las víctimas directas son los pobres, pero ahora, si la guerra continúa, esos sectores pudientes también verán frenado su progreso, su mejora en la calidad de vida, el futuro de sus hijos y nietos. Mantener esta aberrante concentración de la tierra, esta pobreza rural que sigue creciendo, esta distancia que aumenta entre vivir en las ciudades o en el campo, no solo es una posición egoísta de los latifundistas costeños sino una ceguera que les costará muy caro.

Pero ahora además, que amenacen periodistas, tratando de acallar su voz, para que la guerra continúe y no pierdan sus privilegios, no solo es cobarde sino que un esfuerzo inútil. Si algo tienen nuestros periodistas es su demostrado y extraordinario valor. Su decisión de seguir contando estas tristes realidades de nuestra sociedad se ha visto a través de la historia y prefieren morir que callar. Con seguridad, estos periodistas vallenatos amenazados precisamente en el lugar donde creció el para-militarismo, no dejarán de luchar por una sociedad mejor, por un Caribe más justo y lejos de estas mezquindades que se demuestran en las amenazas.   

Periodistas: el país entero los rodea, y sería de gran valor que empresarios y sectores representativos de la Región Caribe salieran ya, a frenar estas expresiones seriamente peligrosas. La Región Caribe debe decir de frente que sí quiere la paz y no la guerra. Ante los ojos de Colombia y del mundo, nuestra Costa no puede quedar como si este triste periodo de la historia no se quisiera cambiar, simplemente por mantener los privilegios de unos pocos retardatarios.

 


Cecilia López Montaño © 1999 - 2013 - Derechos Reservados

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