LA IMPORTANCIA DE LOS INGRESOS LABORALES

Cecilia López Montaño
San Andrés, Febrero 4 de 2013

 

A principio de cada año empiezan a publicarse los balances de distintas instituciones internacionales, sobre la situación específica de Colombia o, según el caso, de América Latina, cuyas conclusiones son sin duda pertinentes para Colombia. Mucho despliegue se ha hecho sobre el informe reciente de la OCDE sobre el país, organización que ha sido tradicionalmente de los países ricos pero que hoy acoge a algunos latinoamericanos. Su importancia radica no solo en la visión que tienen sobre la realidad nacional sino que de alguna manera de sus evaluaciones se desprende la posibilidad de que se acepte la petición de Colombia de pertenecer a este selecto grupo. Mucho menos repercusión ha tenido hasta ahora el Informe de la CEPAL, Panorama Social de 2012, donde no solo se comparan las distintas economías latinoamericanas, sino que se plantean elementos cruciales que los diversos países deben tener en cuenta. 

Amable y diplomático el estudio de la OCDE pero que no deja de mostrar lo que todos sabemos, constituyen las grandes barreras que enfrenta Colombia para su inserción internacional exitosa y sobre todo para combatir sus profundas desigualdades económicas, sociales y regionales. Las bases del crecimiento que generan empleo, industria y sector agropecuario, con malos indicadores de desempeño y un modelo minero energético que mueve la economía pero que no durará siempre, y que además no crea el empleo ni en la cantidad ni en la calidad que el país necesita.

La CEPAL destaca el descenso de la pobreza en América Latina como un logro muy significativo pero insiste en que seguimos siendo una Región profundamente desigual y injusta. Interesante destacar que Colombia también reduce pobreza pero mucho menos que otros países y algo aún peor: es en desigualdad donde el mejoramiento es relativamente más reducido.  Lo más interesante de este análisis es que lejos de seguir insistiendo como lo había hecho anteriormente de que esta menor pobreza era el resultado de las políticas de transferencias condicionadas, Familias en Acción, ahora es enfático en anotar que son los ingresos laborales los que explican la mejoría en estos indicadores. Un viraje muy interesante, especialmente para Colombia, donde el Gobierno sigue insistiendo que Familias en Acción son el eje de la política social de esta Administración.

Debe destacarse que el tema laboral también preocupa seriamente a la OCDE. La productividad laboral es extremadamente baja y se asocia con muchos factores, entre ellos a la altísima informalidad que la estiman en el 60%. Se define como la proporción de trabajadores sin seguridad social.

Centra entonces el debate tanto la OCDE cono la CEPAL en el tema del mercado de trabajo que sigue siendo el gran dolor de cabeza de Colombia. Hoy el país, no obstante las expresiones de júbilo del Gobierno, tiene la tasa de desempleo más alta de América Latina y una de las mayores de trabajo informal. Y no son precisamente los subsidios, hoy extendidos a los pescadores de San Andrés, a los ancianos, a los jóvenes, a las madres de familia, como se disminuye estructuralmente la pobreza y la desigualdad, sino con una oferta creciente de ocupaciones bien remuneradas y una población con las capacidad técnicas para ejercerlas. En las dos Colombia pierde el año. Una muy mala educación especialmente para los que no pertenecen a la minoría poderosa de este país, sumada al estancamiento de los sectores que naturalmente generan empleo, conforman el nudo gordiano que enfrenta la sociedad colombiana pero que poco hace por resolver. 

 


Cecilia López Montaño © 1999 - 2013 - Derechos Reservados

WEB
1er. Trimestre de 2013

 
La Importancia de Los Ingresos ...
¿Colombia Vive la Transformación...
El Clientelismo Diplomático
 
 
 
Twitter